La luz de los otros: Sobre el tiempo Sobre la felicidad Anoche soñé que despertaba. Mi sobrino, que ahora es un bebé de cinco meses, ya empezaba a hablar y se veía cambiado. Mi hermana me dijo: No es Izan, es su tercer hermano. De repente, mamá lucía un pelo más claro y avetado y la dulzura de su rostro se veía aumentada con los caminos de la edad. Yo era la misma, con las mismas ganas y las mismas canas. Acudí a los lugares habituales, todo era distinto. Mi amiga me habló como si todo fuera igual y de repente lo entendí, era un momento de lucidez en aquella vida donde la enfermedad me hacía el olvido, y ella intentaba hacérmelo llevadero. Ayer escuché que las personas que tratamos con cariño y cercanía a los demás, es porque bien sabemos lo que es sufrir la soledad o la incomprensión. Supongo que sueños así, no son más que una representación de lo que muchos sentimos actualmente y a mediana edad. Sentir que se desaprovecha el tiempo, que no se exprime lo suficiente o que ...