Ir al contenido principal

Mejor, ¿quizás un no?

  Por qué pensaremos que lograr lo que queremos es lo que más nos conviene. 

Últimamente me lo planteo bastante: ¿y si aceptáramos ese "no es 
posible" más a menudo?, ¿de qué tenemos miedo?, ¿de afrontar una 
realidad distinta a la esperada?, ¿realmente es tan malo lo que 
ocurriría si aceptásemos esos "noes"?

La realidad es que de haberlo hecho, probablemente en más de una ocasión, 
nos hubiéramos ahorrado disgustos más grandes. 

Te estoy hablando de 
cosas como coger un trabajo que no te convenza y que terminarás abandonando o haciendo mal; Quedar con tal persona por puro compromiso, por lo que se te hará el tiempo eterno y un derroche; Forzar una relación que no funciona y que se acabará irremediablemente; O incluso, utilizar la batidora directamente en la olla, que está en plena ebullición y vas a cargarte.


Y tú, te arrepientes de no haber dicho esa palabra en alguna ocasión o 
por lo contrario , eres de las personas que no la temen en absoluto. ¿Te 
atreves a contarme tu experiencia?


Comentarios

  1. Yo por suerte o por desgracia, soy una persona que no tiene filtros. Me explico que suena muy mal, he aprendido a decir todo lo que se me pasa por la cabeza, a no callarme, que ya he aguantado suficiente. Por eso, ahora no me callo, o intento no callarme. Igual que le dije a mi jefe en su cara que era un gilipollas, que me arrepiento, pues sí, pero prefiero ponerme una vez roja, que cientos amarilla. Es mi filosofía de vida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo pienso que la fidelidad a uno mismo es símbolo de inteligencia. Admiro a las personas íntegras que saben además, lo que quieren. Ole tú!

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Wabi Sabi

  Wabi Sabi La belleza de la imperfección La belleza de lo pasajero Queremos creer. Hay quien opina que todo el mundo es oscuro y que es mejor malpensar para prevenir. Sin duda, y a la historia inevitablemente hay que remitirse, el ser humano puede ser un héroe, pero también un villano. Las motivaciones que lleven a una u otra esencia trasladan al debate del egoísmo humano que conlleva realizar malas y buenas acciones, porque realmente, habría que plantearse qué satisfacción conlleva hacer una u otra según la calidad humana, y en caso de que esa satisfacción provenga de realizar las buenas, qué hay de malo en ello. Y con todo, sabemos la necesidad de creer en alguien que nos cuide. Leo mucha psicología donde se motiva constantemente al  no depender de nadie , al  cuídate tú mismo … Incluso con todo el mindfulness empoderante, el ser humano lucha ante su propia naturaleza, por dejar de buscar un guía, un credo. Desde la virgen María, Jesucristo, Mahoma o Buddha, los creyen...

Los corazones divididos

CORAZONES SEPARACIÓN ADIÓS MUNDO    En las tardes de Marián, los diablillos jugueteaban por el aire, haciendo bucles imposibles y regodeándose de su escandalosa libertad. Marián los seguía con la mirada mientras su mente se había perdido buscando el porqué del olor del viento. En aquel lugar, entre la playa y el pueblo, la nariz agudizaba su ingenio descubriendo sutiles pinos de mar y el dulce chocolate que nadie entendía de dónde venía. Y mientras, sus dedos al sur, a través de la ventana, señalaban un horizonte verdiblanco imposible, al lado opuesto mezclaba rojos y azules, rellenando de cruces y corazones el pecho. Había plantado una semilla, cerca de la misma ventana, semilla que brotaría mientras ella estuviera en la parte verde de su pecho. Así, permanecería viva en la roja durante su ausencia. Era difícil marchar, tanto como regresar. Los corazones divididos bailan a compás de un piano desorientado en disfonías que, Marián, sabía afinar y entonar, de la única ma...

Infortunios

ÉCHALO A SUERTE LA FORTUNA ENTROPÍA ¿Somos demasiado insignificantes como para sentirnos afortunados, o no? En un universo donde somos un absoluto Nada y un absoluto Todo, la relatividad nos lleva a, desde esa misma consciencia, pensar: ¿se puede ser afortunado en un mundo gobernado por la entropía?,  el desorden es parte del todo, por lo que , ¿puedo sentirme afortunado o desafortunado en medio del propio caos? Puede ser que mires adentro, y hables contigo mismo y digas, pues vaya que sí, soy un tío super suertudo, salud, dinero y amor... O bien perder el carisma y decir un "no somos nadie..." Somos conciencias en medio de un nada o un todo, con leyes que se nos escapan, y aún así queremos sentirnos importantes, siendo una minúscula parte de sentido de este espacio que no deja de expandirse y contraerse, a la vez, siendo y habiendo sido, empezando, pero también terminando.  Pero esto a nosotros nos da igual. Tomaba una copa hace un momento pensando: "lo dejo todo, mi fa...